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El universo conectado

6 Septiembre 2018

Juniper Research prevé 50.000 millones de conexiones asociadas a IoT para 2022.

El creciente universo de dispositivos conectados a Internet, el conocido como Internet of Things, tiene el potencial de transformar nuestro entorno de manera significativa. Desde la supervisión y gestión automáticas de equipos y entornos físicos hasta la identificación de productos o procesos empresariales necesarios nunca antes evidentes, IoT promete crear negocios y ciudades más inteligentes.

En un futuro no demasiado lejano, la mayor parte de los aspectos de nuestra vida diaria se verán afectados de alguna forma por los dispositivos conectados. Podremos hablar de una sociedad 'inteligente', en la que el Internet de las Cosas será la clave para resolver los problemas que se producen durante la conexión y la comunicación entre las líneas de producción, los sistemas de control y los sistemas de TI en diversas industrias de diferentes sectores.

IoT es sin duda una de las grandes tendencias en las que se apoya el proceso de transformación digital. "Sin embargo, al hablar de este fenómeno, creo que predecir la evolución de objetos conectados no es el aspecto más relevante", opina Miguel Ángel García Matatoros, director general de Blue Telecom Consulting. "Lo verdaderamente importante es ver si las organizaciones están siendo capaces de aprovechar las oportunidades que les ofrece el conjunto de tecnologías asociadas a IoT tanto en su actividad tradicional como en la creación de nuevos productos y servicios. También si están sabiendo sacar todo el potencial a la comunicación producida por terminales y máquinas, por ejemplo, a través del análisis inteligente de los datos, el control y automatización de procesos de actualización de software, etc. Solo de esa forma se puede monetizar la inversión en IoT", comenta.

No obstante, el universo IoT no sólo abarca los objetos conectados, sino también las redes que facilitan estas conexiones, como afirma Daniel Barallat, responsable de IoT de Vodafone España, operadora pionera en el desarrollo del Internet de las Cosas a nivel mundial. "En enero de 2017 se lanzó en España la primera red comercial de Internet de las Cosas (NB-IoT) de banda estrecha de Vodafone. Ahora la tenemos disponible en nueve mercados".

No hay duda que IoT ha llevado la visión de un mundo más conectado a la realidad, "y las muchas industrias que cubre, desde hogares y oficinas inteligentes hasta procesos de agricultura y manufactura, tiene cada una sus propios protocolos, interfaces y hardware", expresa Miguel Hormigo Ruiz, director Sector Industria de Secure e-Solutions de GMV. Para Hormigo, esta falta de interoperabilidad es uno de los mayores desafíos que enfrenta la adopción de dispositivos y sensores electrónicos interconectados entre sí que se encargan de medir, recopilar y enviar datos a un servidor centralizado o a la nube.

En este sentido, opina el responsable de GMV, "el Big Data y el Machine Learning, dos conceptos ligados al universo IoT, se están integrando para el tratamiento y estudio de los datos, mientras que la inteligencia artificial, tecnología que está cada vez más embebida en las cadenas de suministro, impulsa la transformación en valor de esos datos".

Según datos aportados por la compañía Huawei, de acuerdo con estimaciones de IDC, la inversión en tecnología IoT aumentará para 2021 un 16%. En el caso particular de España representará un 9%, y se espera que la facturación crezca entre 2018 y 2021 en unos 19.000 millones de euros, repartidos principalmente entre hardware, servicios de software y de conectividad, por este orden.

Pero, ¿estamos preparados para la avalancha de datos que conlleva esta conexión masiva de dispositivos?

"Las redes ya están disponibles, sin embargo, hay que introducir mejoras a nivel de la gestión de los dispositivos", advierte Frédéric Salles, CEO de Matooma. "Para gestionar un teléfono móvil es sencillo ya que existen solo dos sistemas operativos, IOs y Android. Es fácil manejarlos y resolver problemas en remoto. La gestión de un objeto conectado es bastante más compleja ya que cada fabricante desarrolla su propio sistema de explotación (firmware). Hay tantos sistemas de explotación como objetos conectados. Si queremos que los objetos conectados se desplieguen de forma más fácil y se puedan gestionar a distancia, es necesario uniformizar un mismo sistema operativo para éstos". Para el responsable de Matooma, los operadores no están capacitados para gestionar esta complejidad, sobre todo cuando surgen caídas de red o problemas de conectividad de los dispositivos. "Por eso es necesario contar con empresas especializadas en la gestión y resolución de problemas, además de disponer de sistemas de gestión remota de objetos".

Guillermo Montoya, CEO de Deiser, advierte que va a costar porque la curva va creciendo de manera exponencial, y tendremos que estar muy atentos para poder abordar usos maliciosos. "Las nuevas generaciones conviven de manera natural con la tecnología, pero puede producirse una gran brecha generacional si no lo abordamos adecuadamente". Como explica Montoya, habrá de avanzarse muy rápidamente en todos los ámbitos, "especialmente en el legislativo, pero también en el judicial y en el ejecutivo. Tenemos que estar preparados para afrontar nuevos avances, pero también nuevas tipologías de delitos, nuevas profesiones, pero probablemente mucho más ocio". Y es que, para el CEO de Deiser, junto con Blockchain y los avances en robótica e IA, "estamos ante el avance tecnológico más importante de nuestra historia".

Por su lado, Roberto Beitia, presidente de Sarenet, opina que la tecnología no supone ningún problema. "De hecho, ésta va por delante de las aplicaciones IoT en sus tres componentes: dispositivos, redes y capacidad de computación. Hemos asistido no hace tanto años a avalanchas como la de la telefonía móvil y se han asimilado sin problemas. La parte buena de la 'implantación generalizada' es que los costes unitarios bajan", subraya Beitia.

No obstante, para Alfonso Ramírez, director general de Kaspersky Lab Iberia, "quedan todavía algunas cuestiones por solucionar. Nuestras investigaciones han demostrado que los dispositivos IoT no son del todo seguros. Desde Kaspersky Lab ya preveíamos que los ataques a IoT serán una de las principales amenazas de 2018 y no nos equivocamos. Es necesario que la seguridad forme parte del desarrollo del producto desde el primer momento, antes de su comercialización".

Andrés Gómez Molina, Senior Principal Consultant, Preventas, API Management en CA Technologies Iberia, apunta a que, desde un punto de vista tecnológico, estamos preparados para coleccionar los datos de cientos de miles de dispositivos, pero, la pregunta es ¿estamos preparados para analizar dichos datos en tiempo real y poder tomar una decisión basada en estos datos? "Yo diría que estamos en el camino, pero necesitamos avanzar aún más en el área de la inteligencia artificial".

La inteligencia se mueve al extremo

A medida que crece la aceptación del IoT y las pruebas de concepto demuestran su valor y se transforman en proyectos reales, va siendo cada vez más necesario resolver las limitaciones propias de esa centralización, y no sólo por consideraciones tecnológicas como el ancho de banda, la disponibilidad o el tiempo de respuesta, sino también económicas.

Edge Computing es una propuesta de arquitectura con el objetivo de reducir la cantidad de datos que se envían a la nube, reducir la latencia de red/Internet, y mejorar el tiempo de respuesta en aplicaciones remotas críticas en el tiempo.

Según Gartner, Edge Computing será una tendencia en alza. Ofrece muchas ventajas, y una de ellas es que las capacidades que proporciona son escalables al prestarse como servicio.

Si a día de hoy se puede decir que estamos en la era del Cloud Computing, "el caso de Edge Computing va más allá, ofreciendo grandes ventajas para el IoT, dependiendo del sector en el que sea empleado", comenta Miguel Hormigo, de GMV. "Para soportar las necesidades de hoy en día, el poder de cómputo y el almacenamiento se están insertando cerca de la red para reducir el tiempo de traslados de datos y aumentar la disponibilidad, en lugar de depender de la nube, proporcionando un nivel de eficiencia más avanzado".

"No podemos pronosticar si Edge Computing será el futuro del IoT, pero sí quiero destacar que ya estamos trabajando en las tecnologías que serán fundamentales para redes de nueva generación -como 5G- que traerán una mejora de la latencia y permitirá la reducción de los tiempos de respuesta en aplicaciones, siendo decisivo para habilitar nuevos servicios, como Edge Cloud Computing. En este campo, Vodafone ya ha realizado pilotos con juegos de realidad virtual y aplicaciones de ofimática en la nube que muestran el efecto de la latencia en las redes actuales y en las futuras redes 5G", comenta Daniel Barallat.

En definitiva, el Edge Computing tiene la ventaja de la computación local y una toma de decisiones más rápida, mientras que la nube ofrece el poder del cálculo de grandes cantidades de datos, aprendizaje predictivo y automático, y algoritmos de Inteligencia Artificial. "Combinados, Edge Computing y nube constituyen una solución de IoT potente, escalable, segura y rentable para la fabricación inteligente", concluye Miguel Hormigo.

Una revolución para todos los sectores

Prácticamente todas las empresas pueden identificar casos de uso en los que servicios y aplicaciones de Internet de las Cosas les ayudan a hacer crecer sus negocios o conseguir eficiencias que reducen el coste de sus operaciones.

Hay sectores económicos como el industrial, la salud o la seguridad que van a impulsar el mercado IoT de forma espectacular en los próximos años en España y en Europa, siguiendo la tendencia mundial. "En sectores tradicionales como la agricultura o la gestión del ciclo del agua se va a ver igualmente una gran implantación de las nuevas tecnologías que aplican IoT ya que son sectores a los que con las nuevas comunicaciones inalámbricas y la capacidad de parametrizar todo se abre un nuevo mundo a la hora de tener controlado todo el ciclo de producción de alimentos o gestión del agua", comenta Frédéric Salles, Matooma".

Por ejemplo, en Vodafone están trabajando con más de 800 empresas a nivel mundial para extender las posibilidades de IoT a todo tipo de industrias, con independencia de su sector o tamaño, desde el sector energético, la agricultura, la seguridad, el retail, hasta las ciudades inteligentes.

"Sin ir más lejos, en el pasado MWC de Barcelona mostramos cómo ya son una realidad los barcos conectados con NB-IoT para monitorizar el estado del motor y las labores de mantenimiento, así como detectar alarmas de vía de aguas para prevenir mayores incidentes", explica el responsable de IoT de la operadora en España. "Pero también IoT permite desarrollar una gran variedad de multisensores para cumplir los estándares de calidad y cuidado del medio ambiente. Desde sensores de rayos ultravioletas, detectores de partículas, sensores industriales para monitorizar cadenas de frío hasta dispositivos auto recargables que no requieren baterías (termopilas)".

Para Guillermo Montoya, Deiser, igual que en otros sectores, en el caso de la Industria 4.0, la universalidad de la robótica, el desarrollo definitivo del área de machine learning y el propio IoT van a convertir la industria en un sector completamente nuevo. "Los procesos de fabricación van a transformarse de manera dramática aprovechando una sinergia de incalculables consecuencias. Pero también habrá que ir con cuidado puesto que la seguridad deberá ser exquisita y casi perfecta. Quién sabe si asistiremos a alguna huelga industrial general a través de algoritmos... Parece una broma, pero creo que debemos estar preparados para todo".

Miguel Ángel García Matatoros ve que el desarrollo de nuevos casos de uso de IoT e IIoT lo liderarán empresas de distintos sectores económicos que tengan objetivos muy claros, dispongan de los recursos para invertir en ello, y sepan implicar a toda su organización en el proceso. "Entre los últimos avances en IoT tenemos los 'Digital Twins', o gemelos digitales, empleados por empresas punteras en los sectores de energía, aviación y de fabricación industrial diversa. El gemelo digital es una réplica digital del producto físico (máquina-herramienta, automóvil, caldera, motor...), especialmente útil para las operaciones y el mantenimiento de máquinas y equipos conectados que generan grandes volúmenes de datos".

Clave en la configuración de las smart cities

Las ciudades inteligentes se están articulando alrededor de tecnologías TI y de distintos dispositivos físicos conectados a la red. Al igual que en otras áreas, vamos a asistir a revoluciones difícilmente imaginables hace unos años. "Pese a que estamos solo en el principio del desarrollo de auténticas smart cities, algunas ciudades han automatizado los sistemas de gestión eléctrica, semáforos, basuras o transporte transfiriendo datos a la nube para su posterior tratamiento", observa Fréderic Salles, Matooma. "En España hay actualmente 65 ciudades que, en mayor o menor medida, están desarrollando proyectos de ciudad inteligente. Todas ellas se agrupan en la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) y se están convirtiendo en un agente dinamizador de la economía, gracias al aumento de las inversiones públicas".

IoT potencia la creación de soluciones innovadoras y eficientes para las ciudades inteligentes. "Por lo tanto, es un pilar muy importante, pero no el único", afirma Daniel Barallat. "En primer lugar se necesitan redes de fibra y redes móviles altamente fiables y ultrarrápidas que permitan a los ciudadanos y a las organizaciones estar siempre conectados, favoreciendo la colaboración de ambos. Y, en segundo lugar, las soluciones IoT, a través de la conectividad en los diferentes activos y elementos que conforman una ciudad. Todo ello hace posible la puesta en marcha de los servicios para ciudades inteligentes y una ciudadanía satisfecha y con mejor calidad de vida". En este ámbito, Vodafone ha puesto en marcha recientemente, junto a Contazara y Canal de Isabel II de Madrid, un proyecto de tele lectura inteligente de contadores, cuyo objetivo es analizar la viabilidad del uso de la tecnología NB-IoT aplicada para la gestión eficientes del consumo de agua".

Como destacan los distintos proveedores, es muy importante que todos los sectores estén dispuestos a adquirir la velocidad necesaria, empezando por los poderes legislativos para que sepan responder a las necesidades legales que se avecinan sin detener el avance positivo de toda esta revolución tecnológica.

Por otro lado, para Andrés Gómez Molina, de CA, para que los ciudadanos puedan acceder a los servicios que está ofreciendo una ciudad inteligente son necesarias aplicaciones móviles que permitan acceder mediante APIs a este tipo de información. "Las aplicaciones móviles son y serán claves en cualquier ciudad inteligente. Es la manera más sencilla y rápida de llegar a los ciudadanos y ofrecerles servicios que hasta ahora podrían ser muy complicados o simplemente nadie se podía imaginar que se podrían ofrecer".

Asegurar los dispositivos y las comunicaciones

Con el despliegue masivo de objetos conectados se platea la cuestión de qué nivel de seguridad debe tener un dispositivo IoT, ya que las amenazas pueden ser muchas y muy variadas. "Uno de los principales problemas que acoge el IoT es que -debido a la conectividad en red de varios dispositivos electrónicos (coche, nevera, sistema de climatización del hogar, app del banco o del médico...), si se produce una brecha en una de las partes, dependiendo del tipo de amenaza, ésta puede escalar hasta controlar el resto de dispositivos", advierten fuentes de la compañía Huawei. De hecho, una encuesta de Forrester realizada en organizaciones de todo el mundo reveló que el 47% de las organizaciones industriales que usan o tiene planificado usar IoT ya habían experimentado problemas de seguridad en sus aplicaciones industriales".

El libro blanco 'Creación de un mundo IoT fiable y gestionado', desarrollado conjuntamente por Huawei e Incibe, analiza el desarrollo de tecnologías de seguridad de IoT, y propone el uso de mecanismos de seguridad de extremo a extremos de múltiples capas, y resume las prácticas de seguridad correspondientes. De hecho, la seguridad de IoT puede garantizarse solamente si la cadena de valor 'end to end' en cada vertical de la industria trabaja de forma coordinada.

En este apartado, lo más importante, en declaraciones de Alfonso Ramírez, Kaspersky Lab Iberia, es que los fabricantes solucionen las posibles vulnerabilidades de los dispositivos antes que salgan al mercado. Para el directivo, es fundamental tener en cuenta las siguientes medidas para protegerse y evitar posibles ataques:

Es fundamental que tengan en cuenta las siguientes medidas para protegerse y evitar posibles ataques:

1. Antes de comprar un dispositivo IoT es importante buscar en Internet noticias existentes sobre cualquier vulnerabilidad. El Internet de las cosas es un tema muy candente, y muchos trabajan identificando problemas de seguridad en productos de este tipo. Es probable que el dispositivo que se vaya a comprar ya haya sido examinado por analistas de seguridad y, a menudo, es posible averiguar si los problemas detectados en el dispositivo han sido parcheados o no.

2. Normalmente, los dispositivos suelen venir de fábrica con unos passwords preestablecidos. Para evitar posibles accesos a nuestra red, es importante cambiar las contraseñas por unas más robustas y fuertes que contengan mayúsculas, minúsculas, números y signos de puntuación.

3. Deshabilitar, siempre que no se vaya a utilizar, el acceso remoto, y comprobar que el panel de control del dispositivo no está accesible desde Internet.

4. Cambiar las credenciales predeterminadas y actualizar el firmware a su última versión, así como las aplicaciones de estos dispositivos para evitar posibles vulnerabilidades que pongan en riesgo la red corporativa o doméstica.

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