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Las necesidades de una empresa para operar en la nube

21 Octubre 2016 en Hipertextual

Explicar a estas alturas las razones por las que cualquier compañía que desee llegar al mayor número de clientes, saltándose las barreras físicas de los comercios de cercanía, debe tener presencia en Internet con los elementos SEO perfeccionados en su página web quizá sea innecesario. Basta decir que, hoy por hoy, a quien no se puede encontrar en Internet a la distancia de una búsqueda de Google, en la práctica, es como si no existiese más que para su entorno próximo. La complejidad en este terreno, con el mismo rasgo competitivo que el mercado tradicional, empuja a las compañías conscientes de ello a optimizar sus recursos adoptando la computación en la nube para no quedarse atrás frente a sus competidores.

El planteamiento que desemboca en el cloud computing es la configuración de redes escalables y con la flexibilidad suficiente para adaptarse a los requerimientos volubles del mundo comercial en la red y fuera de ella, es decir, contar con los medios precisos para realizar cuantos cambios sean obligatorios en la estructura virtual de la empresa, en cualquier momento, y seguir llegando a los clientes para ofrecerles lo que desean de inmediato. Buena cuenta de ello nos dan plataformas con un asesoramiento personalizado para cada empresa como Sarenet.

Para ello, el departamento de la compañía encargado de los recursos TIC, necesita el hardware específico para el almacenamiento de los datos, el funcionamiento del software con el que se trabaja para ofrecer productos y servicios y su ingreso al mismo al menos con BYOD, es decir, "bring your own device" -trae tu propio dispositivo-, una política empresarial por la que los empleados utilizan sus propios dispositivos electrónicos para manejar el sistema con las correspondientes aplicaciones y así acceder a los archivos, las bases de datos o los correos electrónicos que haga falta.

Este procedimiento también pide herramientas de monitorización y análisis de toda la estructura, precisamente para garantizar que la compañía esté siempre al tanto de cómo marcha su entorno virtual y sus intercambios comerciales y, además, la manera en que se desarrolla la dinámica del mercado en cuanto a los movimientos y tendencias de los consumidores para adaptarse a ellos rápidamente.

El problema es que esta adaptación al cloud computing puede suponer un alto grado de trabajo debido a la adquisición de los equipos informáticos, el diseño y la puesta a punto de un determinado software. Por suerte, no hay que realizar un gran desembolso de presupuesto para acabar operando felizmente en la nube, pues hay empresas que ofrecen este servicio. De ese modo, cualquier compañía que desee subir su negocio a la nube únicamente debe contratar sus servicios y realizar una inversión ínfima en hardware y software, limitándose a acceder a toda su estructura virtual para administrarla, y con un soporte técnico profesional.

Si una compañía recurre a Sarenet, por ejemplo, dispondrá de servidores cloud con procesadores físicos dedicados a cada cliente no compartidos en los que almacenar sobre discos de estado sólido SSDcuantos archivos quieran, a los que se tiene acceso desde cualquier dispositivo y paradero, con sincronización de contenidos, movimiento de grandes volúmenes de datos y un back-up permanente, además de distintas aplicaciones preinstaladas para la gestión de contenido, las de comercio electrónico inclusive, una centralita telefónica y correo electrónico con antispam, antivirus y otras avanzadas funcionalidades.

Con servicios como los de Sarenet, con alta disponibilidad, por su infraestructura en varios CPDs con electrónica de red y servicios críticos que evitan fallos e interrupciones, no hay duda de que la inversión por pasarse a la computación en la nube resulta rentable; y ya no hay excusas para que una empresa no esté a la vanguardia en el manejo de su ámbito virtual de negocio.

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